Despiden en El Colegio Nacional al filósofo Ramón Xirau

Por: Judith Amador Tello

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Breve y discreto, casi íntimo, así fue el homenaje de cuerpo presente que este mediodía recibió el filósofo, poeta y ensayista de origen catalán Ramón Xirau en el Aula Magna de El Colegio de Nacional (Colnal), al que ingresó el 26 de febrero de 1974 con la conferencia magistral “Del modernismo a la modernidad”, respondida en aquel entonces por el poeta Octavio Paz.

Debajo del águila real de alas extendidas y el lema “Libertad por el saber”, emblemas de dicha institución educativa, el féretro del escritor nacido el 20 de enero de 1924 y fallecido en su casa de San Ángel la noche del miércoles 26 de julio, a los 93 años de edad, fue cubierto con la bandera de franjas amarillas y rojas de su ciudad natal, Barcelona.

Xirau, Ramón, COLNAL
Homenaje de cuerpo presente al filósofo Ramón Xirau en El Colegio Nacional. Foto: Notimex.

 

Era “profundamente mexicano y profundamente catalán”, dijo el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma al encabezar el acto al que asistieron Saúl Juárez, subsecretario de Cultura; Guadalupe Rivera Marín, hija del pintor Diego Rivera; el historiador Andrés Lira, de El Colegio de México; la exdirectora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) María Teresa Franco; el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, y las escritoras Cristina Pacheco y Verónica Volkow, entre otros.

En primera fila, la viuda de Xirau, Ana María Icaza, atestiguó inconsolable el reconocimiento que le rindieron, sobre todo sus propios compañeros del Colnal, entre ellos el chelista Carlos Prieto, el doctor Adolfo Martínez Palomo, el investigador Francisco Bolívar Zapata y la filóloga Concepción Company.

Matos le expresó solidaridad, al tiempo que evocó a un ser humano íntegro: “Fue un gran filósofo, un enorme poeta, un gran maestro, un gran amigo, un padre cariñoso y un esposo ejemplar. Pocas personas reúnen todas estas cualidades y Ramón las tuvo. Bien sabemos que en ocasiones las palabras sobran, pero en el caso de Ramón, vale recordarlo como hombre de bien, cuyo ejemplo queda ahí para las futuras generaciones. Su obra está viva y perdurara a lo largo del tiempo.

“Quiero expresarle a nuestra querida Anita lo que sentimos sus amigos: Estamos hoy contigo y con Ramón, ustedes que estuvieron unidos durante 68 años, compartiendo enormes alegrías y sinsabores, siempre unidos enfrentaron la alegría y la adversidad. Compartimos contigo este profundo dolor”.

Para referirse a la poesía y pensamiento de Xirau, autor de más de 40 títulos, entre ellos Naturalezas vivas (1997), Entre la poesía y el conocimiento (2002) y Genio y Figura de Sor Juana Inés de la Cruz (2016), el arqueólogo convocó a sus correligionarios en el Colnal, el poeta Vicente Quirarte y el historiador Enrique Krauze.

Quirarte, exdirector del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aludió a “su pequeño gran libro” de ensayos Sentido de la presencia, publicado por el Fondo de Cultura Económica, en el que citaba constantemente al poeta valenciano de la Edad Media, Pere March, que dice: “En cuanto se nace se empieza a morir y muriendo se crece y creciendo se muere de continuo…”.

Para Xirau, dijo, esas palabras que se repiten en diferentes culturas tenían mucho sentido en la realidad y en el tiempo, y “para tenerlo en un tiempo eterno” leyó un fragmento de su poema Me levanto temprano, traducido del catalán por Andrés Sánchez Robaina, pues hay que recordar que el filósofo escribió su obra ensayística en español, pero la poética siempre en catalán.

A su vez, Krauze lo recordó como un maestro, hijo del filósofo catalán Joaquín Xirau, quien impartió filosofía en diferentes instituciones públicas y privadas, editor de la revista Diálogos, “fino eslabón en la cadena de revistas literarias mexicanas que nació en el siglo XIX y sobrevive hasta ahora”, crítico agudo y visionario, “pero también generoso”.

Citó a José Emilio Pacheco, para quien en Tres poetas de la soledad, en la que habla sobre José Gorostiza, Xavier Villaurrutia y Octavio Paz, “se estableció nuestra gran tradición moderna y comenzó el pleno reconocimiento de Paz”.

Y concluyó también con la cita de un poema de su libro Gradas.

Saúl Juárez, Matos, Quirarte, Zapata, Krauze y Ranulfo Romo hicieron la primera guardia de honor al poeta Ramón Xirau. Siguieron los otros miembros del Colnal presentes, y casi en punto de las 13:30 su cuerpo fue trasladado al Panteón Español.

Fuente: Proceso. 28 de Julio de 2017.

 

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