La filosofía vista en Chiapas

el
Este mes de octubre tenemos el agrado de contar con la valiosa colaboración del Doctor Raúl Trejo Villalobos, coordinador de la Licenciatura en Filosofía de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), quien en su texto nos brinda un panorama general de la situación de la filosofía en el Estado de Chiapas. Agradecemos al Dr. Trejo la confianza depositada en nuestro proyecto y le enviamos nuestros más sinceros saludos.
Por Raúl Trejo Villalobos*/ Imagen tomada de El gatoblepas
rtvCon motivo del Coloquio “El papel de la filosofía en la educación media superior”, organizado en 2010 por el Observatorio Filosófico de México (OFM) y celebrado en el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México, escribí un artículo que tiene por título “La filosofía en la educación media superior en el Estado de Chiapas: notas para un estudio”.[1] Ahí expongo, entre otras cosas: los sistemas de dicho nivel educativo y las asignaturas filosóficas que se imparten. Frente a la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), a partir de la cual en varios estados de la República estaban anulando las asignaturas filosóficas, afirmo que en Chiapas ya se había implementado la Reforma, manteniéndolas. Sin embargo, también afirmo que de un total aproximado de 500 profesores, apenas 10 tienen una formación filosófica. Aunque no dudo que algunas cosas hayan cambiado de ese entonces a la fecha, según un comentario reciente de José Luis Madrigal, conocedor del nivel bachillerato: “no ha habido cambios significativos, trascendentales”.
 A manera de complemento, lo que presento ahora son algunas notas sobre la Filosofía para niños, el Café Filosófico “Autopoiesis”, la filosofía en la educación superior y finalmente una breve reflexión.
Filosofía para niños:
Planteada inicialmente desde los años sesenta por Matthew Lipman y desarrollada en los setenta, la Filosofía Para Niños llega a San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en los años noventa, a través de Ann Margaret Sharp y Eugenio Echeverría, discípulos y colaboradores cercanos a Lipman, quienes, específicamente, en 1993, fundaron la Federación Mexicana de Filosofía para Niños y el Centro Latinoamericano de Filosofía para Niños (CELAFIN).
De acuerdo a la página web de la primera, los objetivos de esta propuesta pedagógico-filosófica son: “el desarrollo de habilidades de pensamiento en niños y adolescentes, la construcción, clarificación, definición y desarrollo de conceptos, y la exploración y paulatina consolidación de un esquema de valores que aspire entre otras cosas a lograr la congruencia entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace”. Con respecto al método, se dice enseguida: “La comunidad de indagación es el medio educativo propio de la Filosofía para Niños. Dicha comunidad cultiva las habilidades dialógicas, de razonamiento, de indagación, de formación de conceptos y de traducción y transferencia, a fin de facilitar y fortalecer el buen juicio. Los alumnos aprenden a objetar el razonamiento débil, construir argumentos sólidos, aceptar la responsabilidad sobre sus contribuciones, respetar otras perspectivas, practicar la autocorrección y, así, desarrollar el buen juicio en el contexto del diálogo”.[2]
De acuerdo a la página web de la segunda, algunas de las tareas en las que se han ocupado ambas asociaciones, desde ese entonces a la fecha, ha consistido en la formación de profesores, a través de diplomados, que trabajan en los ámbitos de la educación básica, media y media superior. Siguiendo en esta misma página, ahí se señala que un diplomado consta de tres módulos de 40 horas cada uno y de dos cursos prácticos guiados, entre módulos, de 25 horas.[3] Algunas otras actividades han consistido en la organización de Congresos y Talleres tanto en Chiapas como en otros estados del país e, incluso, en otros países. Concretamente, en la localidad, ya se ha realizado por 18 años consecutivos la Conferencia Taller Internacional y por 7 el Congreso Juvenil Internacional.[4]
Aunque no ha habido un plan de implementación y de sistematización en el estado por parte de la Secretaría de Educación Pública, Eugenio Echeverría me comentó que ya son varios diplomados que se han impartido a profesores y varias escuelas de educación básica en las que se trabaja con la Filosofía para Niños. También me especificó que algunas ocasiones, la Secretaría ha tenido particular interés para que esta propuesta filosófico-pedagógica se implemente en la educación básica, con niños con capacidades sobresalientes y con niños que pertenecen o requieren educación especial.
Para ver la importancia y la trascendencia que han tenido estas asociaciones, transcribo las siguientes palabras de La filosofía, una escuela de la libertad: “El Centro de Filosofía para Niños, que se creó en 1992 en San Cristóbal de las Casas en Chiapas, ha traducido y adaptado el material de filosofía para niños. Ese Centro contribuyó al desarrollo de la FpN en Costa Rica, Guatemala y, actualmente, en Nicaragua y en Paraguay”. Y más adelante, se enfatiza: “La mayoría de las escuelas opinan que la FpN brinda una oportunidad a los alumnos para desarrollar su pensamiento crítico y poner en práctica valores propios de la democracia, la tolerancia para con la diversidad y la educación para la paz”.[5]
Café Filosófico “Autopoiesis”:
En septiembre de 2014, en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, se fundó la Asociación Filosófica del Sureste de México. No obstante que en estos dos años de existencia la Asociación ha tenido pocas actividades, la de mayor importancia, impacto y constancia ha sido la organización, en convenio inicialmente con la Universidad Intercultural de Chiapas, del Café Filosófico “Autopoiesis”, coordinado por Adriana Ramos Zepeda y Raúl Pérez Verdi.
Una de las ideas centrales del Café Filosófico, al igual que la Filosofía para Niños en cierta medida, es la de llevar la reflexión filosófica, a través del diálogo, más allá de los muros universitarios. En este sentido, aunque esta práctica filosófica alternativa[6] nació precisamente en un café de París en los años noventa, lo cierto es que ha tenido diversas modalidades según los lugares en los que se han propuesto.
En el caso particular de “Autopoiesis”, sus coordinadores han trabajado con niños de la educación básica y con jóvenes preparatorianos y universitarios. La dinámica ha consistido en reunirse un día a la semana, por un lapso de dos horas aproximadamente. Los temas lo proponen, al inicio de la reunión, principalmente, los participantes. Los coordinadores, por su parte, antes que plantear sus definiciones o conceptos, dan la palabra a todos y, a partir de eso, preguntan y cuestionan con el propósito de que los participantes puedan reelaborar sus ideas, puedan repensar el asunto que se esté tratando.
La primera edición del Café Filosófico “Autopoiesis”, se realizó en el primer semestre de 2013 y actualmente acaban de iniciar la cuarta. Algunos de los temas que se han abordado son: la violencia, la música, la rebeldía, la deserción escolar, la autorepresentación, la libertad, el miedo, la inseguridad, las lenguas maternas, las graduaciones escolares, el amor, la amistad, las mentiras, entre otros.
A manera de ilustración, tomo un fragmento de la relatoría que hicieron los coordinadores, cuando se abordó el tema sobre la información: “En esta octava sesión (de la segunda edición) del Café Filosófico, nos dimos a la tarea de cuestionarnos sobre una paradoja que estamos viviendo las actuales generaciones en el los diferentes escenarios de la información: antes se consideraba que la escasez de información originaba la imposibilidad de construir un pensamiento crítico y otras pobrezas del espíritu; hoy, ante la abundancia de información en distintos espacios de circulación, parece que la falta de criterios para saber lo conveniente se convierte en un problema aún más grave, y ya no sabemos qué saber, qué información es útil para la convivencia. La discusión se abrió. Algunos opinaron que los deberes y responsabilidades de padres, la escuela, el estado y la sociedad no ha sido la pertinente y han faltado a un compromiso moral y político. Por otro lado, se argumentó que es el individuo, la persona o el sujeto mujer-hombre quien tiene y en él recae su propia responsabilidad de la elección”.
Para terminar, sólo quiero agregar que algunas sesiones se han hecho con niños de la escuela “Pequeño sol” y se han transmitido por radio, en colaboración con la profesores Mayté Ixtacuy Figueroa.[7]
La filosofía en la educación superior:
En el XVI Congreso Internacional de Filosofía, organizado por la Asociación Filosófica de México (AFM), en Toluca, en octubre de 2011, presenté una ponencia que tiene por título “La filosofía en la Universidad”.[8] Ahí refiero, entre otras cosas: el crecimiento en número de las universidades públicas en México en un siglo, de 1910 a 2010, en la que se destaca que todas las entidades federativas cuentan con una institución pública de educación superior; asimismo, el crecimiento en número de las licenciaturas en filosofía, el cual ha sido bastante significativo; pero, sobre todo, la ausencia de esta misma opción profesional en todo el sureste mexicano (Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo). Desde este punto de vista, destaco la importancia de la apertura de la Licenciatura en Filosofía en la Universidad Autónoma de Chiapas.
En el lapso de estos últimos tres años, algunas cosas han cambiado en el programa recién creado. Una de esas se trata de los alumnos: mientras en 2011 apenas había un grupo, actualmente hay cinco y la primera generación está por egresar. Otra, está con relación a la plantilla docente: mientras que en aquel año se contaba con 5 profesores, de los cuales nada más uno era licenciado en filosofía, ahora se cuenta con 8, de los cuales 6 tienen el perfil de la carrera. Una más, se trata del Plan de Estudios: algunos puntos que abordo en el artículo antes citado sobre este asunto, ahora han adquirido mayor precisión. Me explico.
Como muchas otras carreras de Filosofía, la de la Facultad de Humanidades, se compone de 8 semestres. Éstos, a su vez, se dividen en dos grandes partes: el Núcleo de Formación Básica, que comprende del primer al cuarto semestre; y, la parte que corresponde a los Núcleos de Formación Especializada, que comprenden del quinto al octavo.
El Núcleo de Formación Básica se compone de un total de 17 asignaturas, clasificadas en tres ejes: el metodológico, que comprende asignaturas tales como “Idealismo y realismo”, “Racionalismo y Empirismo”, “Trascendentalismo, idealismo dialéctico y fenomenología” y “Materialismo dialéctico y positivismo”; el histórico, que comprende los cuatro periodos tradicionales: antigüedad, medioevo, modernidad, época contemporánea y una “Historia de la filosofía en México”; y, finalmente, el temático, en el que se incluyen, entre otras: “Lógica”, “Metafísica”, “Filosofía del conocimiento”, “Antropología filosófica”, “Ética”, “Estética”.
El Núcleo de Formación Especializada presenta tres opciones terminales: Docencia en filosofía, Estudios de filosofía mexicana e iberoamericana y Filosofía aplicada, con 12 asignaturas cada una y un Seminario de tesis. De éstas, las primeras dos ya están funcionado, con las primeras dos generaciones. Algunos temas de la primera, son: Teorías pedagógicas, Didáctica de la filosofía, Elaboración de programas de estudio de filosofía, Teorías curriculares y Didáctica de la historia de la filosofía. De la segunda: Historia de la filosofía en México, Influencias del marxismo en México, Filosofía náhuatl, Filosofía maya, Historia de la filosofía en América Latina, entre otras. Y, de la tercera: Logoterapía, Consultorías filosóficas, Filosofía para niños y Divulgación de la filosofía.
Algo más sobre la filosofía en la educación superior:
Si bien es cierto que la licenciatura en filosofía apenas está empezando en la Universidad Autónoma de Chiapas, no menos cierto es el hecho de que anteriormente ya existía otra desde 2002 y todavía está en funciones. Me refiero a la que se oferta en el Instituto de Estudios Superiores Santo Tomás de Aquino, misma que tiene como propósito fundamental formar para el sacerdocio y la cual tiene varios egresados como profesores en la educación media superior.
Por otro lado, no quiero dejar en el tintero el hecho de que en varias carreras de la Universidad ha habido algunas asignaturas filosóficas. Tal es el caso de “Naturaleza del conocimiento”, una asignatura que se implementó en un tronco común, dentro de lo que se denominó el Modelo UNACH, pero que muchos de los docentes que la impartieron no dejaron de cuestionarse qué era eso.
Dentro de la misma Facultad de Humanidades, particularmente en algunos programas de pregrado y posgrado, como era de esperarse, también ha habido algunas asignaturas filosóficas. Tal es el caso “Epistemología general”, “Epistemología de la educación” y “Filosofía de la educación” en Pedagogía. A esta última, por cierto, recientemente la sustituyeron por “Modernidad y posmodernidad”. O el caso de “Filosofía de las ciencias humanas y sociales”, misma que se ha venido impartiendo desde hace más 10 años en distintos programas de posgrado (algunos de calidad), con un mismo texto: la antología de José María Mardones y Nicanor Ursúa.[9] No está de más señalar que esta antología, según mi punto de vista, es una de las mejores elaboradas para introducir al alumno a la reflexión epistemológica y filosófica sobre las ciencias humanas y sociales, pero no como referencia o sustento de una investigación de posgrado, como a veces se ha hecho.
Para terminar, sólo quiero referir que en San Cristóbal de las Casas existen varias instituciones y centros de investigación en las que predomina la investigación empírica sociológica y antropológica al mismo tiempo que cierta resistencia, injustificada e irracional, a la reflexión filosófica, de acuerdo a varias experiencias que me ha compartido Raúl Pérez Verdi. Algo similar acontece en otros espacios educativos, hasta donde he podido constatar por mi cuenta, por una cerrazón disciplinar, actitud según la cual la filosofía no tienen nada que ver con la sociología, la pedagogía, la antropología, la literatura, la historia, etcétera.
Una reflexión:
En uno de sus últimos libros, El búho y la serpiente: ensayos sobre la filosofía en México en el siglo XX, Guillermo Hurtado, con el afán de superar el problema de si hay o no filosofía en América Latina, plantea la distinción entre metafilosofía teórica y metafilosofía práctica. De la primera, dice: “es la reflexión filosófica –creo que no es preciso llamarla disciplina– acerca de la naturaleza, forma y alcances de la filosofía. Ejemplos de ella son la caracterización de la metafísica de Aristóteles, la crítica wittgensteiniana de la filosofía tradicional y la filosofía de la filosofía de Gaos”. De la segunda, señala: “es la reflexión –también filosófica, aunque, como veremos, con características sui generis– sobre las condiciones y los problemas de la práctica concreta de la filosofía en un lugar y momento determinados, por ejemplo: la crítica de Sócrates a los sofistas atenienses o la de Marx a la filosofía idealista alamana”. De esta segunda, precisa más adelante: “Si bien la metafilosofía práctica considera las prácticas concretas de la filosofía en un contexto histórico, social, político e incluso económico, no debe confundirse con la sociología de la filosofía”.[10] Hurtado considera que la metafilosofía práctica es, en parte, una disciplina empírica, en tanto que se ocupa de hechos concretos, pero también tiene una parte no empírica. A manera de ejemplo, considera las perspectivas marxistas y analíticas sobre la filosofía en América Latina: aunque abordan los mismos (o casi los mismos) datos, las perspectivas teóricas son distintas.
Vistas así las cosas, ¿qué puedo decir acerca de lo antes referido? En primer lugar, que no es, todavía, un estudio de metafilosofía práctica en el sentido de que no expongo una perspectiva teórica en particular sino acaso un mero informe, una serie de notas descriptivas sobre la situación de la filosofía en Chiapas. Y, en segundo lugar, que estas mismas notas puedan servir en un futuro para realizar un estudio de esta naturaleza.
Más allá de los modelos modernizadores y de la autenticidad que se han venido dando en América Latina, y de los que hace un análisis, Hurtado propone en este mismo texto dos soluciones prácticas: la creación y conformación de una comunidad filosófica y, a partir de ésta, una tradición. A partir de lo dicho anteriormente, creo, que aquí tenemos dos excelentes propósitos, dos retos…
* Raúl Trejo Villalobos es licenciado en Filosofía por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, maestro en Educación, con especialidad en Investigación Educativa, por la Universidad Autónoma de Chiapas y doctor por la Universidad de Salamanca. Su tesis doctoral  “Filosofía y Vida: el Itinerario Filosófico de José Vasconcelos” obtuvo el primer lugar,  con la máxima puntuación del “Cum Laude” en el doctorado de la Universidad de Salamanca. Es autor de Ensayos y anticipaciones (Morelia, Michoacán; Jitánjafora, 2002) y En torno a la filosofía de la educación: motivos para un diálogo (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Secretaría de Educación, 2003). Actualmente es docente y coordinador de la Licenciatura en Filosofía de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH).
[1]
[1] El texto aparece en: Vargas Lozano, Gabriel (Coord.), La situación de la filosofía en la educación media superior, México, Editorial Torres Asociados, 2011. pp. 57-74.
[2]
[2] Federación Mexicana de Filosofía para Niños (s/f), recuperado el 5 de septiembre de 2014, en http://fpnmexico.org/index.php
[3]
[3] Centro Latinoamericano de Filosofía para Niños (s/f), recuperado el 5 de septiembre de 2014, en http://celafin.org/quienes.html Para mayor información sobre Congresos, Talleres y Diplomados, consultar las páginas de las Asociaciones.
[4]
[4] Cfr. Filosofía para el Cambio (s/f), recuperado el 5 de septiembre de 2014, en http://www.philosophyforchange.org/espanol/welcome.html
[5]
[5] Cfr. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), La filosofía, una práctica de la libertad, México, UAM, 2001. p. 39-40.
[6]
[6] Ibid., pp. 161 y ss. Cfr. sobre todo, el apartado “La pluralidad de las prácticas filosóficas”.
[7]
[7] Parte de la información fue tomada de la cuenta de Facebook “Café Filosófico Autopoiesis”, en https://www.facebook.com/cafefilosoficoafsm?fref=ts. Otra parte de lo aquí dicho se ha dado en pláticas con Raúl Pérez Verdi.
[8]
[8] Esta ponencia apareció en la revista Dialéctica. Cfr. Trejo Villalobos, Raúl, “La filosofía en la Universidad”, en Dialéctica, México, año 35, número 44, 2012. pp. 113-126.
[9]
[9] Cfr. Mardones, J. M. y N. Ursúa, Filosofía de las ciencias humanas y sociales, México, Fontamara, 1994. Hay una reedición hecha por Mardones en Anthropos y otra hecha por Ursúa en Fontamara titulada ahora Filosofía crítica de las ciencias humanas y sociales.
[10]
[10] Hurtado, Guillermo; El búho y la serpiente: ensayos sobre la filosofía en México en el siglo XX, México, UNAM, 2007. p. 18.
Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Antonio Méndez López dice:

    Doctor lo felicito por preocuparse en promover el pensamiento filosófico en Chiapas, desgraciadamente existe poco interés por parte de las universidades públicas y privadas de impartir la carrera de filosofía. Créame que hay muchas personas interesadas en estudiar la carrera de filosofía formados en diferentes áreas del conocimiento, si bien es cierto la Universidad Santo Tomás de Aquino y la UNACH imparte esa carrera, pero por cuestiones de trabajo existen obstáculos para estudiar en el sistema escolarizado, es por ello que es necesario implementar esa carrera en el sistema semiescolarizado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s