La existencia como economía como desinterés y como caridad. Reseña

Caso, Antonio, La existencia como economía como desinterés y como caridad en Obras Completas, tomo III, UNAM, Nueva Biblioteca Mexicana, México, D. F., 1972.

Por Tania Ortiz Guadarrama.

La existencia como economía, como desinterés y como caridad es considerada una de las obras más importantes y personales de Antonio Caso, pues en ésta expone su particular concepción de la existencia, interpretada a través de los principios y valores de un cristianismo sui generis. Con esto, realizó un aporte significativo a la tradición de la filosofía mexicana, desde el marco del espiritualismo filosófico en que se desarrolló el pensamiento y obra de los miembros del Ateneo de la Juventud, al que Caso perteneció.
En 1915 el autor preparó una serie de lecciones para ser presentadas en la Universidad Popular Mexicana ―institución La existencia como economía, como desinterés y como caridadeducativa nómada fundada por el entonces Ateneo de México[1]― y señaló que: “Pensó en ofrecer a su auditorio una síntesis del cristianismo colegida de la biografía moral de algunos grandes cristianos”.[2] Es a partir de dichas lecciones que Caso se da a la tarea de realizar una interpretación de la esencia del cristianismo que, consideraba, “no contradice para nada las conclusiones filosóficas y científicas de la cultura de nuestro tiempo”,[3] interpretación que constituyó el cuerpo del ensayo “La existencia como economía y como caridad” que publicó formalmente en 1916.
En dicho ensayo el ateneísta pretende retomar los elementos básicos del cristianismo y depurarlos de las  variaciones, dogmatismos e imperativos que se le han atribuidos históricamente, con el fin de demostrar que la esencia del cristianismo no sólo es acorde al proceso de la realización humana sino que en dicha esencia se enfatiza la posibilidad de un orden de existencia diverso de aquél cuya lógica egoísta permea el mundo humano.
A esto se debe que en la primera edición de la obra Caso aborde principalmente la oposición y coexistencia de dos órdenes: el económico y el caritativo, puesto que el primero es dirigido por la lógica egoísta del acaparamiento, “el máximum de provecho con el mínimum de esfuerzo”,[4] mientras que el orden caritativo se le opone flagrantemente, realizando una inversión de dicha lógica, en la forma  “sacrificio = máximum de esfuerzo con mínimum de provecho”.[5]
En la segunda edición, de 1919, Caso señala al desinterés como un tercer orden de la existencia y se ocupa de caracterizar algunas de las relaciones que sostiene con los dos órdenes ya contemplados en el ensayo anterior ―por lo que la obra ya aparece con el título La existencia como economía, como desinterés y como caridad―, además profundiza su noción peculiar de la ciencia, el juego y detalla tres virtudes que fungen como principios rectores de su cristianismo: la caridad o amor, la fe y la esperanza.
Será hasta 1943 que Caso vuelva a trabajar sobre esta obra, proceso que resultará en la tercera edición, donde abunda sobre diversos elementos estéticos relacionados con el desinterés, matiza su concepción de la lógica como proceder racional de orden ‘económico’ y algunas de sus consideraciones acerca de la ciencia. Sin embargo, uno de los cambios más importantes realizados en esta edición se encuentra justo al principio, en una importante y aclarativa exposición de los diversos enfoques de la existencia, es decir, las distintas perspectivas desde las que se puede contemplar lo existente: sub specie aeternitatis (la perspectiva de la filosofía), sub specie durationis (de la historia), sub specie utilitatis (de la economía), sub specie charitatis (de la caridad), sub specie relationis (de la lógica) y  sub specie pulchritudinis (de la estética).
Caso consideraba que el quehacer filosófico era eminentemente sintético y que en última instancia aspiraba a comprender la existencia en su totalidad, coordinando todas sus partes ―individuales y únicas―, sin perder de vista la relación entre éstas y el todo. En vista de lo anterior La existencia como… constituye un esfuerzo sintético ―y filosófico― por presentar una visión integral de la existencia, en consciente oposición a otras concepciones unilaterales de la existencia que pretendían explicar la totalidad de lo existente por una sola de sus partes o uno solo de sus posibles enfoques.
En esta tercera edición se aclara que dichos enfoques ―a veces referidos como ‘órdenes’― no representan épocas específicas o estadios de la existencia y que el predominio de un orden no excluye o anula la operación de los otros; por el contrario, lo que Caso pretendía era señalar que estos constituyen diferentes perspectivas de un mismo objeto, formas diversas de abordar el tema de la existencia, por lo que podían coexistir.
De los seis enfoques señalados, Caso se centra en tres: el enfoque ‘económico’, el del desinterés y el caritativo; en los que se juegan los criterios ―correspondientemente― de la utilidad y la lógica en el primer enfoque mencionado, la belleza y la historia en el segundo, y, finalmente, el de la caridad; los cuales se interrelacionan y coordinan bajo el criterio filosófico.
El enfoque de la existencia como ‘economía’ se rige por la lógica egoísta ya mencionada, que ordena reducir la multiplicidad de Antonio Casola existencia al interés y beneficio propios, seas éstos la preservación del individuo o la conservación de la especie. Para Caso, en el mundo específicamente humano, esta lógica también opera en el quehacer de la ciencia, la cual ordena formalizar y simplificar psíquicamente la diversidad de los seres y sucesos individuales a un pequeño conjunto de abstracciones y principios de fácil de digestión para la razón humana, por lo que el ateneísta también cuenta a la ciencia dentro de la existencia como ‘economía’.
Caso considera que el juego sólo se presenta en los individuos orgánicos superiores y representa un excedente de energía vital que, a primera vista, es inexplicable por la mera lógica ‘económica’, por lo que podría considerarse parte de la existencia como desinterés. Empero, señala que el juego constituye un remedo de lucha y un entrenamiento de los individuos orgánicos para posteriores procesos de acaparamiento ―nutrición y reproducción―, por lo que niega que el juego escape al orden de la vida biológica y lo ‘económico’, pero considera que sí introduce la noción de que son posibles actos que no se sujeten de forma inmediata a la ley del acaparamiento.
En la existencia como desinterés el hombre hace uso de la intuición para contemplar el mundo tal cual es, en su unicidad, individualidad e historicidad, y deja de imponerle sus intereses biológicos de supervivencia y apropiación, esto no significa que el hombre no se interese por lo contemplado sino que no se interesa por nada aparte de que aquello que contempla. Más aún, en el aspecto del desinterés relacionado con lo estético, Caso se centra en el sentimiento de lo trágico y lo sublime por considerar que en su conjunción se construye el puente entre la existencia como desinterés y la existencia como caridad, en la que acaece en el hombre un momento de superación de los límites del yo y de fusión con el otro.
Para Caso la caridad constituye la reversión del egoísmo propio de las determinaciones físico-biológicas, en la que se generan actos de sacrificio que significan el punto más álgido del ejercicio de la libertad humana y dan inicio, concomitantemente, al proceso de la realización de las potencias más altas del hombre.
Con esto el ateneísta pretendía señalar que en la caridad, una de las virtudes cardinales del cristianismo, se encuentra signada la posibilidad de la propia realización humana, por lo que constituye un elemento propio del humanismo en sí mismo; pero también señala que la caridad y, con ella, el cristianismo, implican un nuevo modo de vivir libre, social y eminentemente humano, y una forma de existencia moral en la que lo divino se expresa en lo humano.
Esta obra, desde su primera edición en 1916, ha sido considerada no sólo la obra más importante del ateneísta sino también uno de los aportes más originales al filosofar mexicano debido a lo novedoso de su propuesta y a su naturaleza ecléctica, ya que el autor retomó y reconfiguró elementos de diversas corrientes filosóficas y de diversos ámbitos de reflexión, sin restringirse a uno sólo de ellos ni adherirse plenamente a corriente filosófica alguna, pues consideraba que el quehacer filosófico debía ser lo más honesto, libre, profundo y personal posible, para poder alcanzar aunque sea un esbozo de explicación sintética de la existencia.
La resonancia de esta obra no sólo se aprecia en el resto de la obra de Caso, sino también en el sentir de aquellos que le fueron cercanos personal o intelectualmente, como José Vasconcelos y Samuel Ramos, y ha seguido resonando en la reflexiones sobre la propia circunstancia hasta nuestros días, por lo que se le puede considerar ya, también, una obra clásica de nuestro filosofar. De igual forma, si bien, su ideal cristiano sui generis no comprendió la totalidad de los ideales populares de su tiempo, la preocupación a la que atendió de fondo ―por la libertad, los valores morales, la dignidad humana y la unidad social― fue la misma que la de dichos ideales y constituyó una respuesta particular y sobre todo, muy personal, a una situación común, la de un México perturbado, hambriento de nuevas formas de vida y de nuevas libertades.

[1] Este cenáculo cultural cambió su nombre a ‘Ateneo de México’ en 1912.

[2] Caso, Antonio, “La existencia como economía y como caridad” en Obras Completas, tomo III, p. 5. Caso realizó esta síntesis del cristianismo abordando brevemente la vida de San Juan Bautista, San Pablo, San Agustín, Carlomagno, Gregorio VII, San Francisco de Asís, Lutero, Santa Teresa, Pascal y Tolstoi, a los que nombró el Precursor, el Apóstol, el Padre de la Iglesia, el Emperador Medieval, el Pontífice, el Místico, el Reformador, la Santa, el Jansenista y el Anarquista correspondientemente―en posteriores ediciones incluirá a Kierkegaard, al que señala como el Individualista cristiano― cuya labor, sintética y conjuntamente, constituye la presencia del cristianismo en la historia de la humanidad.

[3] Íbid., p. 7.

[4] Íbid., p. 9.

[5] Caso, Antonio, La existencia como economía, como desinterés y como caridad (3° ed.) en Obras Completas, tomo III, p. 96.

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