Tras 40 años de existencia, autoridades de la BUAP suprimen la revista Dialéctica

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El Círculo de Estudios de Filosofía Mexicana se solidariza con los directores, escritores, colaboradores y lectores de la Revista Dialéctica, recientemente suprimida por autoridades de la Benemérita Universidad Autónoma de México.

Reproducimos el comunicado que el Mtro. Gabriel Vargas Lozano,co-director de la revista Dialéctica, dio a conocer. Y en seguida un enlace a la petición de Change.org que se ha iniciado, para solicitar se revierta la eliminación de Dialéctica.

Tras cuarenta años de existencia, las autoridades de la BUAP suprimen la revista Dialéctica

Por Gabriel Vargas Lozano (Fundador y co-director de la revista Dialéctica)

En el mes de junio de 2016, se cumplieron cuarenta años de existencia de la revista Dialéctica. Nuestra revista salió a la luz aquel mes de 1976 como órgano de la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla (hoy Benemérita) con el fin de fortalecer académicamente a una institución que había sido hegemonizada por la izquierda ante los ataques del gobierno y de una derecha ultra reaccionaria. En efecto, en aquel momento, la UAP era criticada por los medios masivos de comunicación por ser una institución a la que le interesaba más lo político que lo académico. Nuestra revista, desde su modesta tribuna, quería demostrar que lo político no estaba reñido con la calidad de la investigación, de la docencia y de la difusión. Por otro lado, en el panorama nacional no existían muchas revistas teóricas que asumieran un pensamiento crítico desde un punto de vista filosófico y por tanto, queríamos llenar también ese vacío. Se trataba entonces de dar lugar a un medio en donde se publicaran artículos, ensayos, entrevistas y materiales en general que proporcionaran sólidos argumentos para reflexionar sobre los grandes problemas nacionales e internacionales. Durante estos cuarenta años, las páginas de la revista dieron a conocer trabajos de excelencia de pensadoras y pensadores como Adolfo Sánchez Vázquez, Pablo González Casanova, Luis Villoro, Pierre Vilar, Adam Schaff, Manuel Sacristán, Wenceslao Roces, Néstor García Canclini, Raúl Páramo Ortega, Perry Anderson, Umberto Cerroni, Biagio de Giovani, Giusseppe Bacca, Frigga Haug, Enrique Semo, Jacques Bidet, Wolfgang Fritz Haug, María Rosa Palazón, Gerard Pierre Charles, René Zavaleta, Sergio Bagú, Raúl Páramo, Carlos Pereyra, Enrique González Rojo, Enrique Dussel,  y muchos otros más cuya sola mención es símbolo de lo mejor del pensamiento latinoamericano y universal.

Ahora bien, Dialéctica sobrevivió todos estos años gracias a tres grandes factores: en primer lugar, el empeño de un grupo de profesores e investigadores que ofrecieron sus mejores esfuerzos para llevar adelante la revista. De este grupo, infortunadamente nos han dejado para siempre Ángelo Altieri Megale, filósofo y filólogo erudito; Juan Mora Rubio, destacado filósofo colombiano residente en México; Alfonso Vélez Pliego, Rector de la Universidad en tiempos violentos pero que supo sacar adelante a la institución y Mario Salazar Valiente, destacado intelectual salvadoreño. En segundo lugar, hay que agradecer a las autoridades que durante estos años hasta ahora, no dejaron de apoyar a la revista, estuvieran o no de acuerdo en lo personal, con la línea de la revista que sostuvo, en principio, un marxismo abierto, crítico, autocrítico y dialógico con otras concepciones. Y en tercer lugar, debemos agradecer a un público lector que se ha mantenido fiel contra viento y marea.

Durante estos cuarenta años, la revista vivió grandes momentos:  fue la primera que lanzó la iniciativa de conmemorar el centenario de la muerte de Marx en 1983, encabezando el comité organizador nacional cuyas actividades culminaron en un extraordinario acto en el Palacio de las Bellas Artes de la Ciudad de México; organizó coloquios tan importantes como el de “Marxismo y cultura política en la crisis actual” o la “Primera reunión de filósofos y científicos sociales de México, Estados Unidos y Canadá”.  De igual manera, publicó números especiales sobre Gramsci y sobre una importante reunión de la izquierda organizada por Enrique Semo.

En su orden interno, la revista sufrió dos tropiezos: el primero fue la renuncia de dos distinguidos miembros del Consejo editorial: Oscar del Barco y Raúl Dorra, el primero filósofo argentino que formaba parte del grupo “Pasado y Presente” y el segundo, un notable escritor argentino también, quienes difirieron de la línea de la revista que apoyaba, no sin una postura crítica, a la Revolución cubana y denunciaba las posiciones conservadoras de Octavio Paz y su grupo. A pesar de ello, mientras permanecieron a su consejo, publicaron sus artículos con toda libertad.

Como ocurrió con la izquierda en todo el mundo, el derrumbe de los regímenes socialistas de Europa del Este y la URSS durante 1989 a 1991, ocasionó una fuerte crisis. En nuestro país, algunos militantes cayeron en la depresión y otros iniciaron el calvario de su “mea culpa” como si ellos hubieran sido artífices de lo ocurrido en aquellos países. Revistas tan importantes como Cuadernos políticos suspendieron su edición en forma definitiva como si todo hubiera acabado. Para los que hacíamos la revista Dialéctica, nos parecía que su publicación era más urgente que nunca porque había que explicar qué era lo que había ocurrido; cuáles eran sus causas y sus consecuencias. Fue por ello que iniciamos una segunda etapa en la vida de la revista renovando su formato y tocando los temas que nos parecían centrales en aquel período y así seguimos hasta que las actuales autoridades de la BUAP decidieron suspender el subsidio que otorgaban para seguramente impedir la difusión del pensamiento crítico favoreciendo a la derecha neoconservadora y neoliberal que se ha implantado en nuestra patria desde 1982.

Quisiera agregar que nuestra revista ha sido mencionada por autores de libros y figura en el Diccionario del marxismo publicado por Jacques Bidet. De igual forma, el Dr. Raúl Fornet-Betancourt en su libro sobre el marxismo en América Latina la menciona como una de las más importantes revistas del subcontinente.

Hoy nos encontramos en medio de una de las crisis más profundas por las que ha atravesado el país y por ello, revistas como Dialéctica son más necesarias que nunca para buscar planteamientos y soluciones a los graves problemas que enfrentamos.

Desde hace dos años y a pesar de todas las solicitudes que hemos hecho el Dr. Roberto Hernández Oramas y yo a las autoridades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), no hemos recibido ninguna respuesta. Es increíble el grado de ninguneo y desprecio para una verdadera institución cultural en la que han colaborado tantos y tan importantes autores y autoras pero sobre todo en lo que respecta a la teoría crítica. Durante cuarenta años, las autoridades de la BUAP apoyaron la publicación y las múltiples actividades que organizamos debido a que consideraban que en una Universidad que se precie de serlo, se deben debatir todas las ideas. Cuando las autoridades de una Universidad suprimen un medio como Dialéctica están cometiendo un atentado en contra de la libertad de pensamiento. Esperemos que rectifiquen su equivocada decisión.

Mayo de 2018

FIRMA LA PETICIÓN EN CHANGE.ORG

¡NO A LA SUPRESIÓN DE LA REVISTA DIALÉCTICA!

Dialectica

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