Bernardino de Sahagún, historiador de la cultura y filosofía indígena nahua

Por: Héctor Eduardo Luna López
Fraile español, misionero, historiador y considerado por muchos como el primer etnólogo moderno. Nace en 1499 en Sahagún, provincia de León. Perteneciente a una familia acomodada se traslada desde muy joven a la ciudad de Salamanca donde estudia.
Retrato SahagúnEn 1520, en el convento de San Francisco, Sahagún toma el hábito franciscano y asiste a la prestigiosa Universidad de Salamanca. Cursa cátedras de historia, latín, retórica, filosofía y teología. Tiene acceso a las cartas de Colón sobre sus viajes; De orbe Novo Decades de Pedro Mártir de Anglería; y a las cartas de relación de Hernán Cortés a Carlos V sobre la conquista de América. Además, pudo conocer diccionarios y gramáticas de los autores más representativos del área: Lorenzo Valla, Alonso de Palencia y Antonio de Nebrija, que serían inspiración para el carácter de la obra que escribiría en México.
El momento que vive Sahagún en España comprende dos hechos fundamentales: uno de ellos, en el plano político, fue la rebelión de los comuneros de Castilla en 1519; y el otro, en el plano religioso, el movimiento luterano y la reforma religiosa. Posteriormente vive el choque cultural entre América y España con toda la complejidad que ello implica en aspectos culturales, políticos, económicos y religiosos.
En 1529 Sahagún conoce a fray Antonio de Ciudad Rodrigo, quien habiendo estado en México regresaba a España en 1524 para reclutar a misioneros que quisieran trabajar en el Nuevo Mundo. Por invitación de aquel, Bernardino se alista y se embarca con diecinueve franciscanos más de la Orden Menor de la Observancia. Durante el trayecto convive con nobles indígenas nahuas que habían sido llevados un año antes ante la Corona por Cortés, siendo este su primer encuentro directo con la realidad del indio mexicano. A fines de 1529 arriban a México y enseguida Sahagún se ocupa de misiones en la región centro que comprende hoy la Ciudad de México, Puebla y el Estado de México.
De una convicción religiosa absoluta, Sahagún se plantea la evangelización como principal objetivo de su obra, por lo que aprende la lengua y cultura náhuatl, pues comprende que éstas eran las puertas de entrada para el conocimiento de aquello que buscaba combatir: la religión y la idolatría indígena.
En México es fundador y parte vital de los colegios de Xochimilco y el Imperial de la Santa Cruz de Tlatelolco, donde se formaron nobles indígenas en materia de gramática, lógica, historia, canto, medicina y en el conocimiento de sus códices.
En colaboración con sus discípulos indígenas de apellidos Valeriano, Bejarano, Jacobita y San Buenaventura, Sahagún realiza cuestionarios entre los sabios nahuas de diversas localidades de México sobre todos los aspectos de su cultura, tradiciones, teología, organización sociopolítica, etcétera, que dieron lugar a una obra monumental: la Historia General de las cosas de Nueva España. En su momento, esta obra fue objeto de preocupación por parte de miembros de su orden, pues llegaron a considerar que el hecho de reunir tanta información sobre los pueblos nahuas y sus tradiciones prehispánicas, perpetuaría sus prácticas idolátricas; ante ello deciden denunciarla con el rey de España Felipe II, mismo que ordenó su decomiso y censura en 1577. Por ciertos azares, Sahagún pudo continuar su obra, ampliarla y corregirla para su publicación pero su versión final terminó en manos de la poderosa familia Medici de Italia, al resguardo de la Biblioteca Medicea Laurenciana de Florencia.
La importancia de esta obra de Sahagún, también conocida como Códice Florentino, radica en el hecho de que constituye una de las fuentes más ricas y más rigurosamente compiladas sobre la cultura náhuatl previa a la llegada de los europeos: su lengua, religión, tradiciones, relaciones sociales, economía, alimentación, rituales, flora y fauna, medicina, educación y filosofía moral.
Si bien, como apuntamos, el objetivo principal de Sahagún era el de conocer a fondo la cultura indígena para identificar sus expresiones idolátricas, el franciscano llegó a admirarse de diversos aspectos de la forma de vida y pensamiento nahua por lo que en algún momento sus investigaciones estaban inspiradas por un auténtico deseo de conocimiento y se percibe la sincera intención de rescatar aquellos conocimientos indígenas que no chocaba con su espíritu cristiano.
Si te interesa conocer de cerca los contenidos del Códice Florentino, no dejes de visitar su versión digital, donde puedes encontrar, entre otras cosas, el Libro VI sobre la filosofía moral y retórica de los antiguos mexicanos.
Otras obras importantes de Sahagún son los Coloquios y Doctrina Cristiana, que reúne los diálogos que sostuvieron sacerdotes y filósofos indígenas con frailes franciscanos al momento de la conquista, así como obras de carácter lingüístico como su Arte de la lengua mexicana, con su vocabulario aprendiz.
Sahagún murió a los 90 años de edad en el convento de San Francisco de México un 5 de febrero de 1590.
Códice FlorentinoContacto: hellcodex@gmail.com
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s